MUCHO CAMINO POR RECORRER EN LA NUBE EMPRESARIAL

La tecnología ha llevado a que las empresas de diferentes sectores avancen a pasas nunca vistos en el pasado. Conceptos que hace menos de una década eran inexistentes hoy están a la vanguardia y son pilares en los que fundamentan muchos de los negocios en la actualidad. Un claro ejemplo de estas tendencias es la computación en la nube, que lleva años consolidándose como como la herramienta de almacenamiento y acceso a aplicaciones por excelencia para las compañías.

Uno de los elementos que ha catapultado el uso de servicios en la nube en empresas es el crecimientos exponencial de la información y el ahorro de costos que vienen de la mano de estas soluciones digitales Cifras de consultoras internacionales  señalan que el 90 por ciento de información digital que transita por las redes del mundo se creó hace apenas dos años. Este aumento en la generación de información tiene un efecto directo en el mercado de servicios en la nube. Dicho mercado, solo en américa latina y según datos de compañías de investigación, pasara de tener un tamaño de 2.260 millones de dólares en el 2015 a 7.200 millones de dólares en el 2020.

Si bien este crecimiento proyecta que los servicios de cloud van a ser cada vez más demandados por parte de las empresas en la región, la adopción de estas tecnologías sigue siendo limitada en corporación con otros mercados. Parte de dicha realización puede estar ligado a temas como el desconocimiento del tipo de nube a la que deben ¨subirse¨ las compañías, un punto fundamental que establece el tipo de servicios a los que puede acceder la empresa contratante.

Y es que la oferta de servicios de cloud es tan amplia como las necesidades de las empresas, siendo esto último lo que finalmente incide en si se opta por un tipo de nube específico, bien sea público o privada.

Por ejemplos, existen aplicaciones de misión crítica, de alto rendimiento, de alta transaccionalidad o de simple consulta. Puede que algunas compañías solo necesiten uno de estos servicios, por lo que se puede ajustar a lo que ofrecen diversos proveedores de servicios cloud. En Colombia, según datos de media commerce, el 33 por ciento de las compañías se inclina por la nube publica, mientras el 67 por ciento va hacia nubes privadas.

Para establecer  un correcto servicio de cloud es preciso definir a profundidad que aplicaciones es conveniente llevar a la nube, cuales son las características técnicas y operativas de las mismas y cuál es la disponibilidad que se requerirá de ellas. De tal forma, se analiza como la nube del proveedor de servicios se adapta a estas aplicaciones y  el tipo de respaldo que ofrecerá para garantizar que la información sea accesible cuando es demandada.

Pero, ¿Qué pasa cuando la compañía requiere muchos de esos servicios a través de diferentes tipos de nubes? Ese es el futuro de la industria de los servicios en la nube; un solo portafolio multicloud, que básicamente es la integración de diferentes nubes ¨públicas y privadas¨ para proveer un único servicio.


 


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LA IMPORTANCIA DEL PROVEEDOR

Tras definir el tipo de servicios de cloud que requiere la compañía, el siguiente paso es elegir el proveedor al que se acudirá, decisión para la cual hay que tener en cuenta factores como las capacidades de conectividad que ofrece y el tipo de almacenamiento a través del cual se van a soportar las aplicaciones y el acceso a las mismas.

Luego, es importante saber cuál será la estrategia de migración a la nube, porque ahí es donde falla la mayoría de clientes que cloud. Es decir, se define una nube espectacular, pero cuando llegamos a la fase de migración no hay una estrategia de migración de datos o un plan de acción en caso de que algo falle. Si se tiene definida una excelente  arquitectura, al igual que  una buena infraestructura con una estrategia definida con el proveedor, hay muchas posibilidades  de éxito para ese proyecto y su transición.

También es recomendable tener clara la disponibilidad de los recursos el número de usuarios que tendrá acceso a los servicios y las políticas de seguridad, elementos que, si están bien estructurados, permitirán que la compañía se dedique a sus procesos de negocio y tenga que preocuparse cada vez menos por la seguridad de su información, la cual debe ser garantizada por su proveedor de servicios de nube.